jueves, 3 de septiembre de 2009

GATICOS Y...

Ayer estaba muy entusiasmada con un redescubrimiento: los estilografos con punta de pincel. Vaya tontería para estar entusiasmada, diréis algun@s, pero para quien se dedica a esto del dibujo y concretamente a entintar, hacerlo con pincel es una gozada. Trazo rápido, menos tensión en el pulso y un estilo de entintado muy particular. Inconvenientes: tiene su propia técnica y no es para cosas demasiado precisas, y la más importante, mojar el pincel cada dos por tres. Parece una chorrada, pero cuando estás haciendo un buen trazo y de repente se te acaba la tinta en el pincel fastidia mucho. Por eso mi afán en tener uno de estos estilografos. Encontré varias tiendas mediante san Google bendito y cuando me disponía a hacer una compra una vocecita me dijo: INSENSATAA! (las vocecitas siempre dicen palabras grandilocuentes para parecer más grandes) y se quedó callada. Me puse a pensar en por qué la vocecita me había pegado aquel berrido y pensando pensando caí en la cuenta de que ya tenía uno de esos estilografos. El año pasado mi hermana mayor me trajo uno de su viaje a Japón. Lo trasteé, lo guardé con cariño y me olvidé de que lo tenía. Hasta ahora. Sí, lo admito, soy un poco desastre.
Toda esta parrafada viene para explicar que este dibujito de Monstruogato está entintado con ese estilografo y la verdad es que aunque sea hecho a bote pronto me lo pasé bien experimentando. Si es que es muy fácil tenerme entretenida...

3 comentarios:

Joseba dijo...

jajajaja la verdad que lo de INSENSATAAAAA te lo mereces bien merecido U_U sobre todo por tener esa joyita abandonada ¡¡¡un año!!!

El mundo ta mu mal repartio ...

beso xiquito por insensata¡¡

carol dijo...

jaajajajajaja... insensata, la verdad... pero no recuerdo esas estilograficas... lo que si he visto en algunas tiendas son pinceles con la punta cortada de plastico y se pueden hacer fvormas muy chulas, y escribir con varios estilos caligraficos... mola! besos chula! ^^

Kagu dijo...

Jo, que suerte... Yo no tengo vocecita de esas, y a veces me compro cosas sólo para descubrir que ya las tenía, unas horas después de comprarlas.

Me da una rabia...