viernes, 30 de octubre de 2009

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Lo que me fastidiaría del destino si existiera es que aquello del libre albedrío quedaría en algo así como un guión de cine: haces lo que está en el papel y listo. Aunque en la sociedad en la que vivimos y hacia la que evolucionamos el libre albedrío es cada vez más una palabra repleta de entre comillas.

2 comentarios:

Piratesa en tierra dijo...

yo no creo en el destino, pero creo en las serendipias, que son las extrañas coincidencias que nos suceden en el día a día, con persoans que resulta parecer que son ideales como encuentros afortunados y relaciones pasionales, siempre creí que la vida es un libro que se escribe con el pensamiento, y si alguien manipula nuestro destino, somos nosotr@s, durmiendo, despiert@s y reaccionando ante el día a día, es como si nuestra intuición, nuestros deseos estén en un mar de emociones universal, y se junten ocn otros similares o se desprecien por otros sentimientos y emociones, así veo yo la vida, como una bruma de sentimientos en un mar psíquico de mente y recuerdos dormidos.

Joseba Morales dijo...

Guau...entre la tira y el comentario me han dejado pensando y trabado. yo creo que el destino lo escogemos nosotros en un un 90% con nuestras decisiones en cada momento, el otro 10% es por esas cosas que nos suceden y nos marcan mas o menos pero que no podemos controlar :)